Catena Originis — la cadena del origen. Antes de que una vida tenga forma, tiene fragmentos: un lugar, una voz, una pérdida, una esperanza terca. El sentido es lo que los reúne. La identidad es el nombre que les das una vez reunidos y llevados.
La cadena lleva los cuatro símbolos de la casa. El círculo que sostiene — lo que permanece. La columna que se yergue — lo que construiste. La vesica, la forma abierta donde dos círculos se encuentran — lo que empezó cuando dos mundos se superpusieron. La piedra que recuerda — lo que prometiste.
Las cadenas de dijes son tan antiguas como la memoria misma: los romanos llevaban sus dioses domésticos en la muñeca; los viajeros medievales colgaban una señal por cada camino sobrevivido. Esta es esa tradición, disciplinada en cuatro formas y una sola filosofía.
Cada símbolo se funde por separado y cuelga para moverse contigo, sobre eslabones sólidos en oro 18k sobre acero 316L, con cierre de mosquetón y cadena de extensión. Los fragmentos se balancean, se tocan, se asientan — como hace una vida reunida.










